Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. EAP La Ràpita-Alcanar. Tarragona
Carla Nasarre Codes
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. EAP La Seu d’Urgell. Lleida
Pilar Molas Casellas
Especialista en Medicina Familiar y Comunitaria. EAP Navàs-Balsareny. Barcelona
Fecha de publicación: 24-07-2025
Pregunta 1 de 3
Lucía es una mujer, de 43 años de edad, que acude preocupada a la consulta porque le han diagnosticado diabetes a su tía materna, Júlia, y quiere saber si tiene que hacer algún control periódico específico a partir de ahora. ¿Qué le indicaría?
Realizar un análisis de sangre con medición de la glucemia basal semestralmente.
Realizar un análisis de sangre con medición de la glucemia basal y la HbA1C anualmente.
Preguntar por otros factores de riesgo personales y aplicarle el test FINDRISC (Finnish Diabetes Risk Score), para determinar si tiene un alto riesgo de padecer diabetes mellitus de tipo 2 (DM2); en caso afirmativo, aconsejar un cribado con glucemia basal.
Explicaría que no hay necesidad de realizar ningún control específico debido a que la relación con su tía es de un tercer grado de consanguinidad y en estos casos no se ha demostrado aumento del riesgo.
Argumento:
No hay evidencia clara sobre el cribado en la diabetes mellitus de tipo 2 (DM2), por lo que tampoco puede recomendarse una periodicidad determinada. Solamente podría recomendarse el cribado poblacional de DM2 mediante glucemia en pacientes con factores de riesgo asociados o con antecedentes familiares de DM2, preferiblemente aprovechando la petición de una analítica por cualquier otro motivo. Para identificar a las personas con alto riesgo de padecer DM2 podría ser útil el test Finnish Diabetes Risk Score (FINDRISC), aplicando el criterio de puntuación mayor de 15 puntos (riesgo alto o muy alto).
Pregunta 2 de 3
Lucía no realiza ningún tipo de actividad física habitualmente, pero sigue una dieta tipo mediterránea con consumo diario de frutas y verduras. No toma ninguna medicación y nunca le han detectado ningún problema de salud. Mide 164 cm y pesa 62 kg. En la consulta tiene una presión arterial (PA) de 118/62 mmHg y el perímetro abdominal es de menos de 80 cm. Con estos datos ¿cree que es necesario realizarle un cribado de diabetes?
Sí, porque tiene una puntuación en el test FINDRISC de 16 puntos.
Sí, porque tiene una puntuación en el test FINDRISC de 5 puntos.
En este momento no sería necesario, porque tiene una puntuación en el test FINDRISC de 5 puntos.
En este caso no aplicaría el test FINDRISC, pues debido al antecedente de diabetes en su tía materna está claramente indicado que hay que realizar un análisis de sangre con medición de la glucemia basal y HbA1C anualmente.
Argumento:
Para identificar a las personas con alto riesgo de padecer diabetes mellitus de tipo 2 (DM2) podría ser útil el test Finnish Diabetes Risk Score (FINDRISC), aplicando el criterio de puntuación mayor de 15 puntos (riesgo alto o muy alto). En este caso puntuaría 2 puntos el hecho de no realizar actividad física y 3 puntos el diagnóstico de diabetes de su tía, sumando un total de 5 puntos, que supone un nivel de riesgo bajo (1%) de desarrollar diabetes en los próximos 10 años, por lo que no estaría indicado realizar un cribado.
Pregunta 3 de 3
Pasan unas semanas y Lucía regresa a la consulta acompañando a su tía Júlia, ya que la han citado debido a que, desde hace un tiempo, no se han logrado los objetivos de control glucémico a pesar del tratamiento con tres fármacos no insulínicos y cambios en el estilo de vida. Por todo ello le han programado una visita para explicarle que va a iniciar tratamiento con insulina y todo lo que debe tener en cuenta. ¿Qué pauta de tratamiento le indicaría?
Insulina 0,1-0,2 unidades/kg/día o 10 UI al día (preferiblemente glargina o degludec).
Valoraría si tiene obesidad, en ese caso antes de intensificar el tratamiento con insulina, habría que valorar el uso de inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) o agonistas del receptor de péptido similar al glucagón tipo 1 (arGLP1).
Seguir titulando la dosis de insulina con la siguiente pauta: aumentar 2 UI cada 3 días hasta alcanzar una glucemia basal <130 mg/dL y reducir 2 UI cada 3 días si la glucemia basal es <80 mg/dL.
Todas son correctas.
Argumento:
La insulinización se recomienda en pacientes que debutan con síntomas cardinales o valores de hemoglobina glucosilada (HbA1C) >10%, o aquellos a los que, durante el seguimiento, no se consiguen los objetivos de control glucémico a pesar del tratamiento con dos o más fármacos no insulínicos y cambios en el estilo de vida. En pacientes con obesidad, antes de intensificar el tratamiento con insulina, habría que valorar el uso de inhibidores del cotransportador sodio-glucosa tipo 2 (iSGLT2) o agonistas del receptor de péptido similar al glucagón tipo 1 (arGLP1), para evitar un aumento de peso. La insulina basal debe iniciarse en dosis de 0,1-0,2 unidades/kg/día o 10 UI al día (preferiblemente glargina o degludec). La titulación consiste en aumentar 2 UI cada 3 días hasta alcanzar una glucemia basal <130 mg/dL y reducir 2 UI cada 3 días si la glucemia basal es <80 mg/dL.